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Declaración
A
NUESTROS CONCIUDADANOS
Los hombres y mujeres francmasones del Gran Oriente de la
Franc-Masonería del Uruguay (GOFMU), son ciudadanos activos consustanciados con
los principios que conforman nuestras más caras tradiciones. Enraizados en los
ideales del Artiguismo expuestos brillantemente en las Instrucciones del Año
XIII, adhieren a los valores de Libertad, Igualdad, Fraternidad, emanados del
Siglo de las Luces y de la Revolución Francesa, como a los de Libertad Absoluta
de Conciencia, todos los cuales se corresponden con el pensamiento democrático
y republicano más avanzado.
Estos ideales republicanos son los que han conformado el
cimiento y el entramado histórico de nuestra construcción social. Por esta
razón, desean expresar su preocupación por ciertos signos que a su criterio,
debilitan la sustentabilidad de los mismos.
Consideran que la Democracia y la República deben
preservar el Espacio Público como un lugar sagrado en donde puedan coexistir e
interactuar los ciudadanos de todas las creencias o no creencias, de todas las
ideologías y filosofías, de todos los ideales, en el respeto del interés
general y la paz pública. Este es el fundamento de la Laicidad de nuestro
Estado. En especial sostienen que no es para nada conveniente la utilización de
los establecimientos de enseñanza, principalmente primarios o secundarios,
públicos o privados, para realizar cualquier tipo de proselitismo ideológico,
político o religioso.
Asimismo consideran que el Estado no debe ser
prescindente, sino que debe estar al frente tanto de la vigilancia como de la
activa salvaguarda de estos principios de laicidad, que reflejan el respeto por
la igualdad de los ciudadanos, independientemente de su pensamiento en materia
política, de ideas o de creencias y de su libertad de practicarlos en el
respeto y tolerancia de los que piensan o creen distinto.
Asimismo sostienen que el Estado, tiene el absoluto deber
de preservar la integridad física, mental y espiritual de los ciudadanos,
evitando que los mismos caigan en una situación de indefensión, abriendo cauce
a reacciones individuales inconvenientes y perjudiciales para la estructura del
ordenamiento civil de la sociedad.
Por otro lado, llaman a todos quienes tienen el deber de
salvaguardar la Soberanía Ciudadana en los asuntos públicos de la República a
actuar en consonancia, haciéndolo con responsabilidad y dedicación a la causa
del interés general y del bienestar común.
Los asuntos públicos en un Estado republicano de derecho,
exigen - más allá de la letra - un lenguaje y una actitud de verdad, para que
la ciudadanía se sienta tanto reflejada como representada en los mismos,
independientemente de la posición que sustente, y no sienta que sólo es
utilizada por intereses que la trascienden.
Pensamos que todo accionar que esté en discordancia con
la necesaria virtud republicana que deben tener los dirigentes y los
mandatados, redundará en un debilitamiento de la confianza ciudadana en sus
Instituciones, lo que puede tener consecuencias de futuro. Ya sucedió en el
pasado y aun lo sufrimos. Que este pasado no nos ate. Tenemos todos la
oportunidad de evitarlo para el futuro, en particular siendo ejemplo de virtud
ciudadana y grandeza, principalmente como paradigma en dirección de las
próximas generaciones.
Montevideo, Mayo de 2011.
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