IV
Gran Asamblea del GOFMU
Tema Masónico
Pensamiento
Simbólico y el Proceso Iniciático y su relacionamiento con el Pensamiento
Racional
(síntesis)
La tradición iniciática es una vía al conocimiento en donde el simbolismo juega un gran rol en múltiples planos; el símbolo es la herramienta esencial al reforzamiento de nuestra particular manera de acceder a la búsqueda de la verdad.
El
simbolismo es un medio, una vía de aproximación esotérica consustanciada con
nuestras tradiciones, como un lenguaje que conviene a todos los espíritus
individuales. El símbolo como sinónimo de transmisión del pensamiento.
Símbolo
entonces, sería la síntesis humana que permite a nuestros sentidos captar,
fijar y perdurar un concepto trascendente. El Pensamiento Simbólico es razón y
también emoción y sentimiento.
El
proceso de interiorización del símbolo es diferente para cada uno; en un
principio trabaja en forma inconsciente hasta que logramos llevarlo a un plano
consciente y racional. Es cuando racionalizamos el símbolo que logramos
realmente comprenderlo y actúa sobre nosotros.
Por
medio del símbolo se nos muestra diferentes comportamientos de la naturaleza y
del ser humano y se nos imparten enseñanzas...
En
Masonería el dominio de la realidad esta determinada por el método iniciático
que presupone la capacidad de reflexión utilizando el lenguaje de los símbolos
y de la intuición con el propósito de lograr el dominio de la realidad y
trascenderla.
El
valor metodológico del simbolismo esta en la capacidad de transmitir de los símbolos.
El
símbolo posee un lenguaje esotérico cuyo significado podemos descubrir como
resultado de la actividad de la mente objetiva o como resultado de la actividad
de la mente subconsciente.
Lo
que busca el Proceso Iniciático Masónico es provocar una radical modificación
de nuestro pensamiento y de nuestro ser, de nuestra manera de pensar y de
nuestra manera de vivir: Un pasaje de la oscuridad a la Luz. Acción
transformadora de manera de llegar a tener un dominio más justo y eficaz sobre
nosotros mismos.
El
sentido profundo de la iniciación es el de enseñarnos a ver diferentemente el
universo de las cosas y los seres.
Las
escuelas iniciáticas proponen la iniciación como vía de acceso al
conocimiento partiendo de un concepto integral del hombre quien posee distintos
medios de percepción y captación.
El
Pensamiento Simbólico y el Proceso Iniciático como forma de acceder al
conocimiento no pueden ser solamente emotivos, sino que también utilizan la Razón
como modo de activar nuestra capacidad de percepción.
Sólo
la vía del pensamiento racional explicable objetivamente a través de una
transmisión basada en una comunicación interpersonal parece ser la más apta
para la transmisión de conocimientos que impliquen a una comunidad en la
construcción de su propio progreso.
El
Pensamiento Racional trata de llegar a la verdad a través de la construcción lógica
y el Pensamiento Simbólico, ya sea iniciático o no, tiene una gran afinidad
con el pensamiento racional.
Pero
el método racionalista no permite por sus propias limitaciones optimizar
nuestra vida individual, pues ésta toma en cuenta nuestras emociones, deseos y
pulsiones irracionales que influyen en nuestros comportamientos y formas de ser
personales.
Pensamiento
Simbólico y Pensamiento Racional son complementarios e integrados, sólo que
funcionan sobre planos diferentes.
Estamos
frente a dos dimensiones de la búsqueda del conocimiento que no se contraponen
sino que se complementan.
La
Iniciación, el respeto por los Símbolos y por el Ritual permite a los Masones
liberarse y construirse continuamente.
La
relación entre el Pensamiento Simbólico y el Racional esta dada en Masonería
por la función que asume la Razón en sus diversas modalidades, ritualística,
simbólica y metafísica.
La
metodología masónica ritualizada no apunta hacia metas simplemente culturales,
sino que incita a la búsqueda del conocimiento mediante una nueva percepción
de la realidad y una activación de nuestra intuición tratando de racionalizar
lo irracional.
En
definitiva, el Proceso Iniciático es una combinación armoniosa entre lo simbólico
y lo racional.
Documento aprobado
por la IV Gran Asamblea del GOFMU el 7 y 8 de diciembre de 2001.
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