V
Gran Asamblea del GOFMU
Tema Masónico
Secreto Masónico, Fraternidad. Su Interrelacionamiento
(síntesis)
El secreto Masónico
Para los Masones, el Secreto implica el conocimiento de aquello que no se puede comunicar y constituye además, la confianza de preservar lo Sagrado.
Si bien al Profano le produce un efecto perturbador, para el Iniciado el Secreto es la unión sagrada con lo interno; con lo interno de su Logia y lo interno de su propio ser.
La similitud entre secreto y sagrado no es una mera coincidencia En ambos casos la raíz común indica lo que se muestra aparte, reservado, separado del dominio profano.
Según los antiguos Maestros Herméticos, el secreto de la obra es el fuego, pero no en exceso, ni fuerte ni suave, sino constante y envolvente.
Visto y analizado desde la óptica foránea, el secreto es el aspecto más destacado y a la vez controvertido de la Masonería.
Quizás no sea más que una parte de su simbolismo, pero es, quizás, la más importante, porque es la esencia que le ha permitido subsistir, inquebrantablemente, a lo largo de más de seis mil años.
Y es, también, la etapa más dura del camino iniciático, porque el Masón es un Aprendiz a lo largo de toda su vida.
Su aprendizaje terrenal sólo termina con su propia muerte, sin haber revelado al mundo profano, jamás, su condición masónica ni la de sus Hermanos.
Podemos decir que hay más de un secreto:
El que juran guardar todos los Masones, referentes a no poder revelar la identidad de otros Hermanos.
El secreto ritual, por el que no se puede revelar el contenido de los trabajos realizados en Logia.
El secreto iniciático. Aquél que se circunscribe al fenómeno personal e íntimo de la conciencia, que conduce al hombre nuevo desde el momento de la recepción hacia el ser completo de la Iniciación, trascendiendo su condición humana.
Finalmente, el secreto lógico de cada grado, con las enseñanzas especificadas de cada uno de ellos y que sólo se trasmiten al llegar a estos.
Saber callar no es menos importante que saber hablar, quien calla guarda y custodia en su interior en nuestra propio Templo aquello que se escuchó para tal fin, es ético y digno sobretodo de quien se enorgullece de ser Masón.
La Práctica del Silencio, complemento de la naturaleza del Secreto Masónico, es una práctica de disciplina iniciática y recordemos, como dice Learche: “el silencio es una característica de los seres muy evolucionados, los que se hallan identificados en conciencia con el universo, dando la impresión de estar viviendo más bien en el interior de las cosas, o sea, más cerca de su causa que de su efecto. Esta debe ser también la actitud del Masón".
La fraternidad
Es una de las piedras fundamentales en la construcción del Templo individual y universal, su práctica es el complemento ideal para que se cumpla y continúe la Tradición.
Este concepto se incorpora en la Masonería con el Iluminismo, en sustitución de “equidad” (a cada uno lo que le corresponde), afirmando que las diferencias subjetivas de los hombres: credos, razas, inteligencia, cultura, sexo, no son valores que deban exaltarse, no deben diferenciar. Lo que realmente debe exaltarse es el concepto de ser Hermanos en igualdad de derechos, unidos en libertad.
Fraternidad es la relación que nace por otra persona a la que se le siente como Hermano, basada en la identidad del Género Humano, como una especie universal. Se logra cuando el reconocimiento se da en la conciencia y en el sentimiento, a pesar de las diferencias, para luego dar paso al amor sin límite ni condición. Se basa en el compromiso íntimo con la Unidad.
La Fraternidad es lo que nos permite conformar ese espacio de libertad, ser nosotros mismos, desnudar nuestro interior, permitiendo lo mismo a los demás, para ir construyendo entre todos, nuevos seres, más libres, igualitarios y solidarios.
El vincular la fraternidad al secreto, es dar el verdadero sentido del secreto y de la libertad.
El secreto nos da la tranquilidad, la seguridad, el respaldo, de que nuestras acciones, nuestros pensamientos, nuestros comentarios, quedarán en la órbita que fueron manifestados.
La Fraternidad implica entrar en relación con otro con quien nos identifiquemos en objetivos, valores y deseos; es contraer obligaciones o cargas, voluntaria y mutuamente aceptados, ayudar, guiar y disfrutar de derechos y ventajas.
La Fraternidad va al lado del secreto, uno necesita de la otra de igual manera, es menester que exista unión y buena correspondencia entre todos los Hermanos Masones, para que con ello el ideal masónico de Libertad, Igualdad y Fraternidad no sea solamente un sueño idealista.
Secreto y fraternidad se entrelazan y se funden entre sí, de manera tal, que se convierten en base y fundamento de la Masonería.
La Fraternidad es un fuerte y valioso vínculo con el que salvaguardamos el Secreto Masónico, la importancia que tiene la custodia de nuestros secretos comienza en el respeto hacia uno mismo y continua apoyándose en la fuerza de la unión de la hermandad y su proyección hacia el mundo profano.
Secreto y Fraternidad son un misterioso conjunto de dos conceptos, por detrás de los cuales se articula nuestra Hermandad.
El secreto no es solamente discreción que nos protege. Es compartir “algo” que no puede saberse en el mundo profano, porque pertenece a nuestro mundo de trabajo. Para ello nos iniciamos y por ello trabajamos.
Por lo tanto es aquello que compartimos y que diferencia a los Masones. Naturalmente nuestro deber es “irradiar” los resultados de nuestros trabajos pero no nuestros trabajos ni nuestras herramientas.
Ello multiplica nuestras capacidades de trabajo con nuestras propias herramientas de búsqueda y esencialmente aumenta nuestra libertad.
Solo y solamente en ese ámbito de misterio y fraternidad, se puede potenciar nuestra libertad de conciencia, aquella que pule nuestra piedra y permite construir nuestro Templo.
Documento aprobado
por la V Gran Asamblea del GOFMU el 6 y 7 de diciembre de 2002.
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