LA MASONERIA: TRADICION Y PORVENIR
¿De donde venimos? - ¿Quiénes somos? - ¿A dónde vamos?
 
EL TRABAJO MASONICO
La Francmasonería, entidad simbólica independiente de los partidos y de los poderes políticos, ha sufrido muchas ataques; su ideal democrático le ha valido - actualmente también - de ser perseguida por los regímenes políticos totalitarios; por el liberalismo de sus concepciones filosóficas ha sido condenada por la Iglesia Católica, y sus miembros excomulgados. Sin embargo, la Francmasonería ignora estas reacciones hostiles y continúa su trabajo.
 
Cada Francmasón "desbasta su piedra bruta": se enriquece moralmente del trabajo cumplido por él mismo y sus Hermanos. Su lento progreso individual es el objetivo esencial de la Masonería. Las "piedras pulidas" sirven para construir el Templo, construcción incansablemente proseguida desde hace siglos. El Templo está destinado a todos los Hombres y sus constructores no desean reservarlo para su uso exclusivo.
 
La decoración de los Templos y el Ritual de las Tenidas (reuniones) masónicas muchas veces sorprenden a quién solo ve decorado y ceremonial. El Francmasón los acepta sin complejos, dado que él conoce el valor simbólico y sabe lo útiles que son en sus trabajos, creando la atmósfera tan particular de un Taller masónico, asegurando de esta manera la buena marcha de los trabajos.
 
Por pintoresca o pasadas de moda que puedan parecer estas ceremonias a los ojos de los profanos, ellas son para los Francmasones tanto más emocionantes en la medida que ellas representan la marca más auténtica de la originalidad y de la universalidad de la Orden. Efectivamente, más allá del lugar geográfico, de las opiniones sustentadas, de la lengua en que se comuniquen y de la originalidad de los Talleres, el elemento común a todos los Francmasones del universo es su metodología simbólica de trabajo representada por el Ritual y la decoración de sus Logias.

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